Medicina de la Conservación: un enfoque interdisciplinario

Por Andrea Chaves

Los brotes de enfermedades infecciosas son frecuentemente causados ​​por cambios en la ecología del hospedero, el patógeno o el medio ambiente. Por lo tanto, entender la incidencia, la prevalencia o la presencia de las enfermedades requiere entender la ecología de esta interacción.

La medicina de conservación se centra en las relaciones de salud que ocurren en las interfaces entre los seres humanos, los animales y el medio ambiente. Busca desarrollar y aplicar prácticas, políticas y programas de gestión de la salud que sustenten la biodiversidad y protejan los ecosistemas esenciales para la salud animal y humana. Por lo tanto, el concepto de salud no sólo considera el bienestar humano, sino engloba salud animal y la salud de los ecosistemas.

Es una disciplina emergente que responde a la crisis ambiental y que se enfoca en la interacción del ambiente, los hospederos humanos y no humanos y los patógenos. Su prioridad es expandirse en diferentes disciplinas, integrar monitoreo de salud en diferentes niveles, extender la capacidad diagnóstica y resolver el conflicto humano-vida silvestre con conservación y manejo de recursos naturales. Adoptando un enfoque interdisciplinario único para la salud del ecosistema. Al reunir a veterinarios, biólogos, médicos y profesionales de la conservación para apoyar y desarrollar programas educativos, de gestión y de investigación que exploran las relaciones entre la salud animal, humana y ambiental.

La Medicina de la Conservación es una disciplina muy acorde a la realidad de los países latinoamericanos, debido a que son países con alta incidencia de zoonosis y la salud pública de enfermedades que involucran un vector y el contacto fauna silvestre-doméstica-humanos.

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