Enfermedades Emergentes: cambios ambientales y actividades humanas

Por Andrea Chaves

Las Enfermedades Emergentes son aquellas enfermedades cuyos agentes etiológicos no se conocían, han incrementado su incidencia y/o su distribución geográfica, incriminando nuevas poblaciones hospedadoras. Las enfermedades Reemergentes, por su parte, son enfermedades cuyos patógenos que habían sido controlados volvieron a adquirir un carácter epidémico, son más graves, alcanzaron regiones geográficas donde no habían sido registradas y/o se dieron cambios en los signos y síntomas de la patología clásica.

En la segunda mitad del siglo XX avances tecnológicos y científicos contribuyeron a la reducción de la prevalencia de determinadas enfermedades asociadas a aspectos sociales. Sin embargo, en los últimos años hubo un repentino aumento del número de enfermedades nuevas y enfermedades infecciosas importantes que se tenían controladas, surgiendo así el concepto de enfermedades emergentes.

Las enfermedades emergentes están adquiriendo gran importancia como resultado de la globalización del comercio, expansión de poblaciones humanos, intensificación del contacto con animales silvestres, patógenos asociados a vida silvestre, que son introducidos a sistemas de producción agropecuarios intensivos, algunos patógenos y/o sus vectores parecen haberse expandido geográficamente o a otros hospederos como resultado del calentamiento de la tierra y otros cambios asociados al clima, además de cambios en el hábitat, ocasionado por actividades humanas, favoreciendo una disminución de los recursos, ocasionando el desplazamiento de hospederos silvestres.

Es importante tomar en cuenta que la colisión entre humanos y vida silvestre va a continuar desenmascarando ciclos nativos de patógenos y en países en desarrollo se esperan brotes epidémicos sobre todo en comunidades pobres y áreas poco accesibles. Por lo tanto, un mayor bienestar humano y un mejor estado de la salud humana, requieren que se preste una atención particular al mejoramiento del manejo de los ecosistemas y de la capacidad para el desarrollo de políticas nacionales y locales.

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